John gay domina a su sumiso y lo folla con fuerza
"Ponte de rodillas ya", ordené a mi sumiso mientras lo miraba fijamente en la habitación oscura. Él obedeció al instante bajando la cabeza y abriendo la boca para recibir mi polla gruesa. Yo le agarré el pelo con fuerza y empecé a meterla hasta que sus labios tocaron la base. El control que tenía sobre él me excitaba más y le exigí que chupara más profundo sin quejarse. Después lo levanté y lo empujé contra la pared ordenándole que separara las piernas para mostrarme ese culo grande y dispuesto. Metí dos dedos primero para prepararlo y luego empuje mi polla entera de golpe haciéndolo gemir fuerte. Cada embestida era más profunda que la anterior y le recordé que solo podía correrse cuando yo lo permitiera. El sumiso suplicaba con voz rota pidiendo permiso mientras yo aceleraba el ritmo sujetándolo por las caderas. Al final me corrí dentro de él llenándolo por completo y dejé que se derrumbara. Su ropa interior quedó tirada en el suelo.