JC Hunt y Johnny Donovan se traban en un polvo salvaje de tatuajes y pollas
JC Hunt no podía quitarle los ojos de encima a Johnny Donovan desde que lo vio en el gimnasio, con esos tatuajes que le recorrían los brazos y esa polla gruesa que se marcaba bajo el calzoncillo ajustado. Un día, después de un entrenamiento intenso, se encontraron solos en el apartamento de Johnny, sudorosos y con las hormonas a mil. Sin decir una palabra, JC se acercó y le arrancó la camiseta, dejando al descubierto esos músculos definidos y esa piel cubierta de tinta. Johnny no se hizo de rogar y le bajó los pantalones a JC, sacando su verga dura como roca, lista para ser chupada. Se arrodilló y se la metió hasta la garganta, gimiendo con cada embestida mientras la saliva le chorreaba por la barbilla. JC le agarró la cabeza con fuerza y empezó a follarle la boca, embistiendo sin piedad hasta que Johnny no pudo más y se corrió en su cara, llenándolo de leche caliente. Pero eso no fue suficiente: Johnny lo empujó contra la cama, le separó las nalgas y le metió los dedos en el culo, lubricándolo bien antes de empotrarlo con su polla enorme. JC gritaba como una puta, pidiendo más mientras Johnny le partía el culo a embestidas brutales. Al final, Johnny se sacó y se corrió sobre la espalda de JC, marcándolo como suyo. Los dos quedaron exhaustos, pero con ganas de repetir.