El marido de mi amiga me folló mientras ella miraba
No podía creer lo que estaba pasando cuando el marido de mi mejor amiga me agarró del culo y me empujó contra la pared mientras ella nos miraba con los ojos bien abiertos. Su polla dura como roca ya estaba lista para entrar en mi culo, y antes de que pudiera protestar, me levantó una pierna y me penetró con fuerza. Sus embestidas eran brutales, cada golpe haciendo que mi cuerpo rebotara contra la pared mientras ella gemía fuerte, con los dedos metidos en su coño mojado. El sonido de su verga entrando y saliendo de mi culo resonaba en la habitación, mezclándose con los jadeos de los tres. El sudor le caía por la espalda mientras me empalaba sin piedad, sus manos apretando mis nalgas para hundirse más profundo. Ella se masturbaba con furia, sus dedos entrando y saliendo de su coño hinchado, los ojos clavados en donde él me partía en dos. Cada vez que él se corría dentro de mí, su semen caliente llenaba mi culo, y ella gritaba de placer al verlo. Cuando terminó, los tres estábamos agotados, el olor a sexo y sudor impregnando el aire. Nunca olvidaré la mirada de complicidad entre los dos mientras me limpiaba su leche de mi culo. Fue una noche que cambió todo.