Negro me escupe en la boca y me empala hasta el fondo
El tipo negro, con esa verga monstruosa que ya se le salía por los lados del pantalón, me miró con cara de pocos amigos mientras se acercaba a la mesa del Glory Hole. No dijo ni pío, solo me agarró la cabeza con sus manos grandes y musgosas y me metió hasta la garganta de un golpe seco. Sentí cómo su saliva caliente y espesa me resbalaba por la lengua mientras me ahogaba con esa polla que parecía no tener fin. Antes de que pudiera reaccionar, me escupió otra vez en la boca, esta vez con más rabia, y luego me empotró contra el agujero del tablero con fuerza bruta. La madera crujió bajo mi peso mientras él me clavaba su miembro hasta el fondo, con los huevos golpeándome en el mentón cada vez que se hundía dentro de mí. Los gemidos guturales que salían de su garganta eran pura bestialidad, mezclados con el sonido húmedo de su carne abriéndome paso. Yo solo podía tragar como podía, con los ojos llorosos por el esfuerzo, mientras él me llenaba la boca de babas antes de sacársela un segundo para escupirme otra vez en la cara. La mezcla de su saliva y mi saliva me dejaba la piel pegajosa y resbaladiza, pero él no se detenía ni un segundo. Me agarró del pelo y me obligó a agacharme más, metiéndosela hasta la garganta mientras sus caderas golpeaban contra mi culo con un ritmo frenético. Notaba cómo su verga se endurecía cada vez más, hinchándose dentro de mí hasta que sentí el primer chorro de leche caliente inundándome la garganta. Él se corrió con un rugido, llenándome la boca de semen espeso mientras yo intentaba no atragantarme con tanta leche caliente. Pero el muy cabrón no se conformó con eso: después de vaciarse, me sacó la polla de la boca y me escupió otra vez en la cara, esta vez con más fuerza, como si quisiera marcarme como suyo. Luego se limpió el resto del semen de la verga con mi pelo y se fue tan pancho, dejando mi cara y mi boca empapadas de su leche y su saliva. Yo me quedé ahí, jadeando y con la garganta hecha puré, sabiendo que esa no sería la última vez que me usara como su juguete personal.