Chico flaco con la vejiga llena aguanta el pis desesperado
El flaquito se retorcía en la cama, con la polla dura y la vejiga a punto de estallar, pero no podía correrse hasta que alguien lo obligara a soltar todo el pis que llevaba dentro. Sus muslos temblaban mientras se agarraba el paquete, sintiendo cómo el líquido caliente presionaba contra su uretra, listo para salir en cualquier momento. Un tipo musculoso entró en la habitación y, sin decir nada, le arrancó el pantalón, dejando al descubierto su verga hinchada y sus bolas pesadas. El flaco gimió cuando el otro le agarró la polla con fuerza, apretando hasta que el dolor se mezcló con el placer. 'No aguanto más', susurró, pero el musculoso solo sonrió y le ordenó que se arrodillara. El flaco obedeció, temblando de necesidad, mientras el otro le metía los dedos en el culo, jugando con su ano apretado. La presión en su vejiga era insoportable, pero cada vez que intentaba soltarlo, el musculoso lo detenía, obligándolo a aguantar un poco más. El flaco sudaba, con el cuerpo ardiendo de desesperación, hasta que finalmente el otro le dio permiso. Con un gemido ahogado, el flaco se corrió, llenando el piso de pis caliente mientras su polla seguía latiendo de placer. El musculoso se rio, satisfecho, mientras el flaco se desplomaba en el suelo, exhausto pero aliviado.