Chico se masturba con botines en la nieve helada
El frío le ponía la piel de gallina pero eso no lo detuvo, el vicio le quemaba las entrañas y necesitaba aliviarse al aire libre donde cualquiera podría verlo. Se quitó los botines con prisas y dejó que sus pies descalzos se hundieran en la nieve, el contraste lo volvió más salvaje, más desesperado por sentir su propia verga en la mano. Con los dedos temblorosos pero firmes, se sacó el rabo duro como una piedra y lo acarició con movimientos bruscos, imaginando que eran unos labios calientes los que se lo chupaban sin piedad. Los gemidos le salían roncos mientras se embarrutaba la punta con el líquido que ya le goteaba, el aire helado le hacía arder cada centímetro de su piel pero no podía parar, necesitaba correrse como un animal en celo. Se agachó un poco, apoyando una mano en el muslo para no perder el equilibrio, y apretó el puño alrededor de su miembro palpitante mientras la nieve le mojaba el culo desnudo. Cada tirón era más violento, cada sacudida le arrancaba un quejido agudo, el sudor le corría por la espalda a pesar del frío extremo mientras se imaginaba empotrado contra algún desconocido en un callejón oscuro. La verga se le puso más roja que un tomate maduro, la cabeza morada por la presión, los huevos le dolían de tanto acumular leche espesa lista para salir disparada. Un escalofrío le recorrió la columna cuando la primera gota de semen salió volando y se estrelló contra la nieve, pero siguió frotándose como un poseso, queriendo exprimir hasta la última gota de su leche hirviente. El corazón le latía a mil por hora mientras se corría a chorros, gruesas cuerdas blancas salpicando su propia piel y manchando el suelo helado, los jadeos le salían entrecortados mientras el frío le quemaba los pulmones pero no le importaba nada excepto el placer que le recorría todo el cuerpo. Cuando por fin se desplomó contra la pared más cercana, jadeando como un perro, la nieve seguía cayendo sobre su cuerpo tembloroso, pero su verga seguía semidura, como si aún no hubiera terminado de pagar su deuda con el vicio.