El musculoso Milo Miles le parte el culo al twink con su polla enorme
Te voy a contar cómo Rocky, ese twink flaco de culo apretado, se pasó toda la tarde mandándome fotos en ropa ajustada, rozándose contra el sofá cada vez que pasaba. Sabía que me estaba provocando, el muy cabrón, hasta que llegó Milo Miles, ese bodybuilder con una polla que no cabe en ningún culo. Lo vi mirarlo de arriba abajo, lamiéndose los labios, y supe que iba a romperlo. 'Abre las piernas, putita', le gruñó Milo, empujándolo contra la pared. Rocky gimió cuando le arrancó los pantalones, dejando al aire su culo rosado y virgen, ya mojado de anticipación. Milo no perdió tiempo: le escupió en el agujero y metió un dedo, haciendo que Rocky se retorciera. '¡Más, dame más!', chilló el twink, pero Milo solo sonrió. 'Te voy a reventar, maricón'. Y lo hizo: de una estocada, le clavó toda la polla hasta que Rocky gritó como un cerdo. El sonido de sus caderas chocando contra el culo delgado del twink llenó la habitación, los gemidos de Rocky se mezclaban con los gruñidos de Milo. '¡Sí, sí, así, rompe mi culo!', suplicaba, mientras Milo lo empotraba contra el mueble, sus músculos brillando de sudor. Cuando Milo se corrió, llenándole el culo de leche espesa, Rocky se derritió, temblando como un flan. Y yo, desde el sofá, solo podía ver cómo Milo se limpiaba la polla con una sonrisa de satisfacción, dejando a Rocky jadeando, con el culo abierto y rojizo, sabiendo que nunca olvidaría esa follada.