Mandy Sweet se masturba con biquinis y asmr en su habitación
Me encanta probarme estos biquinis nuevos frente al espejo, pero hoy no puedo evitar que mi mano se deslice entre mis piernas mientras lo hago. El riesgo de que mi hermano entre sin avisar me pone más caliente, así que aprieto mis muslos alrededor de mis dedos, sintiendo cómo mi coño se moja al imaginarme que alguien podría pillarme. Los gemidos me salen bajitos, ahogados contra mi antebrazo, mientras me froto el clítoris con movimientos lentos y circulares. El biquini se me pega a la piel sudorosa, y cada vez que me arqueo hacia adelante, mis tetas pequeñas rebotan un poco, rozando el encaje del sostén. Escucho pasos en el pasillo y me quedo quieta, conteniendo la respiración, pero el sonido se aleja y sigo, más desesperada. Me meto dos dedos hasta el fondo, sintiendo cómo mi coño se aprieta alrededor de ellos, y con la otra mano aprieto mis pezones, imaginando que es una lengua lamiéndolos. El asmr de mi propia voz susurrando me enciende más, y cuando me corro, muerdo la almohada para ahogar el gemido, pero igual sale un poco, tembloroso y largo. La próxima vez voy a grabarlo con alguien más, para que me empotre contra la pared mientras me corro.