Papá te hace correrte hasta que no aguantes más
Su voz grave y dominante te envuelve mientras te susurra al oído, ordenándote que te arrodilles y le chupes la polla dura como una buena puta sumisa. Sientes cómo su mano grande te agarra del pelo, tirando con fuerza mientras tu boca se llena de su verga gruesa, gimiendo sin control cuando te penetra la garganta hasta el fondo. Sus dedos se clavan en tus caderas mientras te empotra contra la pared, sintiendo cómo tu coño mojado se aprieta alrededor de su polla enorme cada vez que te embiste con fuerza. El sonido de su piel golpeando contra la tuya resuena en la habitación, mezclado con tus gemidos ahogados y sus gruñidos de placer. Sus manos te levantan y te sientan sobre su regazo, moviéndote arriba y abajo en su verga mientras te ordena que te corras para él. El calor de su corrida te llena por dentro, sintiendo cómo late su polla dentro de ti mientras te derrites de placer. Te deja exhausta, temblando, con el cuerpo cubierto de sudor y el coño palpitando de satisfacción.