Miyu Ninomiya, asiática de tetas naturales, se deja llenar de leche
Shinya no aguantó más cuando Miyu se paseó por la casa con ese short ajustado que apenas cubría su coño peludo, rozándose contra él cada vez que pasaba. La muy puta sabía exactamente lo que hacía, mandándole fotos de sus tetas grandes y duras antes de aparecer en la habitación, mordiéndose el labio mientras se arrodillaba para chuparle la polla con esa boca perfecta. Primero se la montó a horcajadas, gimiendo fuerte mientras rebotaba sobre su verga, pero luego lo empujó contra el colchón para empalarse de golpe, ahogando sus gritos en la almohada. Shinya le agarró las caderas para clavársela hasta las pelotas, sintiendo cómo su coño apretado lo apretaba como un tornillo, hasta que Miyu le rogó que se corriera dentro, y él le llenó el útero de leche caliente mientras ella se retorcía de placer. La próxima vez, va a hacerla tragar hasta la última gota sin escaparse.