Chupada al aire libre termina con trago de leche en el parque
Estás escondido entre los arbustos del parque, viendo cómo Eva Keks se inclina sobre tu polla con sus labios carnosos, sus ojos perfilados fijos en los tuyos mientras te la chupa con esa habilidad que solo una puta sabe dominar. Han pasado días de miradas robadas en el ascensor, de roces "accidentales" en el pasillo, de ella mordiendo su labio cuando pasas cerca, hasta que por fin el calor entre ustedes ya no se pudo aguantar. Ahora siente cómo sus uñas se clavan en tus muslos mientras tu verga desaparece entre sus mejillas hinchadas, el sonido húmedo de su boca mezclándose con los gemidos que no puede contener. El sol de la tarde pega en su vestido arrugado alrededor de la cintura, dejando al descubierto ese culo respingón que has fantaseado mil veces, mientras ella se mueve al ritmo de tu mano en su nuca, ahogando tu polla hasta el fondo. Cada estocada es más profunda, más desesperada, hasta que el parque mismo parece contener el aliento cuando sientes que se corre en tu cara, tragando cada gota como si fuera el último trago de agua en el desierto. Sus pupilas dilatadas te dicen que esto no es suficiente, que necesita más, pero por ahora solo piensa en lo bien que se siente tenerte dentro de su boca, sabiendo que mañana volverá a provocarte igual.