Madura de culo perfecto se corre en tu ropa de lujo
Te la encuentras en el pasillo, con ese culo redondo apretado bajo la tela ajustada de su vestido, y sabes que esto está mal, pero no puedes evitarlo. La agarras por la cintura y la empujas contra la pared, sintiendo cómo su coño ya está mojado antes de que siquiera la toques. Te arrodillas y le arrancas el tanga con los dientes, chupando su clítoris hinchado mientras ella gime como una puta en celo, sus uñas clavándose en tus hombros. La levantas y la sientas sobre tu polla dura, empotrándola contra el mueble hasta que sus tetas rebotan con cada embestida, sus muslos temblando alrededor de tu cintura. Sientes cómo su coño se aprieta cuando se corre, gritando tu nombre mientras el semen caliente le chorrea por los muslos. En más de 11 minutos, la haces tuya una y otra vez, hasta que ella solo piensa en lo sucia que se siente y en lo mucho que quiere más.