Natalie Hot se ahoga en polla y leche en un gangbang arriesgado
Mi polla ya estaba dura como piedra cuando la vi arrodillada, lista para chuparla sin que nadie nos escuchara. Natalie Hot no podía dejar de gemir mientras se la metía hasta las pelotas, con sus labios apretados alrededor del tronco. Cada vez que alguien pasaba cerca de la puerta, ella se ponía más mojada, como si el riesgo de ser pillados la excitara aún más. No aguanté y la puse a cuatro patas, empotrándola contra la pared para que los golpes no se oyeran tanto. Sus nalgas rebotaban con cada embestida, y sus gritos se ahogaban en la almohada cuando Long John se acercó para correrse en su boca. El semen le escurría por la barbilla mientras seguía mamando, desesperada por tragarse cada gota. La volteé de golpe y la penetré en misionero, sintiendo cómo su coño se contraía alrededor de mi verga. Los gemidos se volvieron más fuertes cuando Mark Aurel se unió, clavándole su polla gruesa por detrás. Natalie Hot no podía ni respirar, con dos vergas dentro de ella y la boca llena de leche. El peligro de que alguien entrara solo la hacía gemir más fuerte, hasta que por fin me corrí dentro de su culo apretado, sintiendo cómo se le cerraba alrededor de mi polla.