Athena descubre que su padrastro es una polla gigante y no puede parar
Ese domingo en la casa de la playa, Athena Anderson baja las escaleras en tanga y se encuentra a Donnie Rock en la cocina con una erección que no puede ignorar. Ella se agacha para recoger un vaso, mostrando su culo perfecto, y él la agarra de las caderas con las manos grandes. Cuando ella gira, ve el tamaño de su polla y se muerde el labio, sorprendida. Él la empuja contra la mesa, le arranca el tanga de un tirón y le mete los dedos en el coño mojado. Ella gime fuerte al sentir cómo él la penetra de una estocada, llenándola entera. Donnie la levanta y la sienta sobre su verga, embistiéndola mientras ella rebota sobre él, chupando sus tetas pequeñas. Blair Hudson entra y se une, chupando la polla de Donnie mientras Athena se corre en su cara. Al final, Athena piensa que nunca había sentido un padrastro tan bien dotado.