Polla monstruosa de 25cm rompe el culo de un joven twink
El novio de mi amigo llegó a la casa con esa verga negra de 25 centímetros que parecía un maldito bate de béisbol, y el culito apretado de ese twink flaco no tuvo ni puta idea de lo que le esperaba. Desde que lo vio, el chiquito se mordió el labio y se agachó para chupársela como si fuera un helado derritiéndose, pero la polla era tan gruesa que apenas podía meterla en la boca. El oso maduro lo agarró del pelo y empezó a follarle la garganta hasta que el semen le goteó por la barbilla, pero eso no fue suficiente: el chavito quería sentirla en el culo, así que se quitó los calcetines y se puso a cuatro patas, gimiendo como una perra en celo. El viejo le escupió en el ojete y le metió el dedo para abrirlo, pero el culito estaba tan apretado que casi se rompe cuando la polla monstruosa entró de golpe. El twink gritó como un cerdo, pero el oso no paró: lo embistió con fuerza, haciéndole temblar el cuerpo entero mientras el culo se le llenaba de leche caliente. El semen le chorreó por las piernas, y el chiquito siguió gimiendo, pidiendo más, hasta que el oso se corrió otra vez, dejándolo con el culo destrozado y la polla aún dura. El joven se lamió los labios, sabiendo que esa verga negra lo iba a volver a follar en cuanto se recuperara.