Marquinha do fio dental expuesta en la playa
El sol ardiente pegaba fuerte en la arena mientras él se acomodaba en la toalla, sintiendo cómo el calor le quemaba la piel. A su lado, un tipo con un bikini fio dental tan ajustado que marcaba cada pliegue de su culo, se movía con provocación, sabiendo que lo tenía clavado en la mirada. La tela fina apenas cubría su raja, dejando ver el contorno de su agujero, ya húmedo de anticipación. Sin pensarlo dos veces, se acercó y deslizó un dedo por la marquinha, sintiendo cómo el otro se estremecía bajo su toque. Con un gemido ahogado, el tipo se arqueó, empujando su culo contra su mano, pidiendo más. Él no se hizo esperar: le arrancó el fio dental con los dientes, dejando su culo al aire, rojo y palpitante. Lo empotró contra la arena, sintiendo cómo su polla entraba hasta el fondo, mientras el otro gritaba de placer. Las embestidas eran brutales, el sonido de carne chocando contra carne resonaba en la playa desierta. El tipo se corrió con un chorro caliente que salpicó su vientre, mientras él seguía follándolo sin piedad, hasta que al fin explotó dentro de su culo, llenándolo por completo. Quedaron tirados en la arena, sudados y satisfechos, con el sol poniéndose en el horizonte.