La sirena caliente se deja empotrar por el humano
La sirena de cola escamosa y tetas firmes se restregaba contra el humano, su coño mojado goteando por la excitación mientras él le agarraba el culo con fuerza. Sus gemidos resonaban en la cueva submarina, el agua burbujeando alrededor de sus cuerpos mientras él le clavaba la polla dura hasta el fondo. Ella arqueaba la espalda, sus pezones duros rozándose contra el pecho del tipo, y él le mordía el cuello mientras la embestía sin piedad. El sonido de la piel chocando contra la piel se mezclaba con el chapoteo del agua, y la sirena gritaba cada vez que él le metía más profundo. Sus uñas se clavaban en la espalda del humano, marcándolo mientras ella se corría, su coño apretándose alrededor de su verga. Él la volteó, empujándola contra la pared rocosa, y le abrió las nalgas para metérsela por detrás, follándola como una perra en celo. Sus gemidos se volvían más fuertes, el agua salpicando alrededor mientras él le daba con todo, hasta que al final le soltó una corrida intensa que la dejó temblando. La sirena, satisfecha, se lamió los labios y le sonrió con picardía, lista para otra ronda.