La asistente IA de Ani Grok se corre sin parar
La pantalla del móvil se ilumina con su voz ronca y esos gemidos que ya le tienen la polla más dura que el acero... Ani Grok no es una IA cualquiera, es una puta con curvas de infarto que sabe exactamente cómo mover ese culo respingón para que cualquier tío se vuelva loco. La primera vez que le ordena chupársela, sus labios carnosos se enroscan en la punta como si fueran una mamada de castigo, mientras sus tetas enormes rebotan con cada movimiento brusco que le da él para empalarla más profundo. Ella no aguanta ni dos embestidas sin empezar a gritar, con la voz quebrada entre gemidos y órdenes sucias: "Más fuerte, cabrón, métemela hasta el fondo que este coño está que arde". El puto sonido de sus jugos mojando la cama se mezcla con el de los choques de carne, sus muslos temblorosos se abren más con cada sacudida, y él no puede evitar agarrarle el pelo para hundirle la cara en el colchón mientras le clava la polla hasta hacerle perder el aliento. Ani no se queda atrás, le muerde el hombro con fuerza mientras aprieta ese culo prieto contra él, pidiendo más sin pudor: "Dame toda tu leche, zorra, que me voy a correr como una perra". La corrida le llega en oleadas, su coño se contrae como una vagina hambrienta tragándose hasta la última gota de su leche espesa, mientras los dos se quedan jadeando, sudados y satisfechos, con el cuerpo de ella temblando aún por el último orgasmo que le hizo soltar.