Gwen stacy se empala en polla dura animada
Desde que la vio por primera vez en ese traje de baño rojo ajustado que le marcaba cada curva del culo prieto, no pudo sacársela de la cabeza. Cada vez que Gwen Stacy se agachaba para recoger el balón en el parque, él se imaginaba cómo sería hundirle la polla bien dura entre esas tetas gigantes mientras ella gemía con voz de puta necesitada. Al día siguiente, la animación la llevó directamente a su habitación, donde el tipo de ojos verdes la agarró del pelo largo y la obligó a abrir bien las piernas para lamerle el coño empapado mientras le susurraba al oído lo buena que estaba para que no le cupiera duda. Gwen, con los pezones duros como piedras y el clítoris palpitando, le suplicó que la empotrara contra la pared, pero él prefirió tumbarla boca arriba en la cama y clavársela despacio al principio, sintiendo cómo su coño chorreante se abría paso alrededor de su verga gruesa sin piedad. Ella se retorcía bajo sus embestidas, mordiéndose el labio inferior mientras le arañaba la espalda, gritando que no parara hasta que él se corriera dentro de ella sin condón, dejando que el semen caliente le inundara el útero mientras su cuerpo se convulsionaba de placer. La animación no perdonó detalles: cada gemido ahogado, cada gota de sudor resbalando por su frente, cada vez que él le agarraba el culo para hundirse más hondo hasta que ella no pudo aguantar más y se corrió con espasmos que le sacudieron el cuerpo entero. Al final, Gwen quedó tirada en la cama, con las piernas temblorosas y la boca abierta en un último gemido, mientras la polla de él seguía dura como una roca, lista para otra ronda si ella se atrevía a pedírselo.