Katharine Madrid en la playa: culo perfecto y leche en la cara
Katharine Madrid me miró con esos ojos verdes y me dijo que quería follar en la playa, pero no aguanté ni cinco minutos antes de meterle mi polla dura hasta las pelotas entre sus nalgas bronceadas. El riesgo de que alguien nos pillara solo la ponía más cachonda, así que le tapé la boca con una mano mientras la empotraba contra la arena, sintiendo cómo su culo apretado se abría para mí. Cada embestida hacía que sus tetas rebotaran, y cuando empecé a chuparle los pezones, ella gemía tan fuerte que tuve que amordazarla con mi camisa. Le metí los dedos en el coño mientras la follaba por atrás, y noté cómo se mojaba más con cada movimiento. El sonido de las olas casi ahogaba sus gritos, pero cuando le corrí en la cara, ella me miró con una sonrisa pícara y susurró: '¿Ves lo bien que me pones, cabrón?'.