Espiando el culo apretado de Teasecombo en pantalones rotos
La oficina permanecía en penumbras con solo una lámpara encendida sobre el escritorio principal después del horario laboral. Yo observaba desde la puerta entreabierta cómo Teasecombo se movía entre los archivos ajustando sus pantalones de trabajo que le marcaban cada curva del culo de forma provocadora. Sabía que esto estaba mal porque éramos compañeros y podíamos perder el empleo pero mi polla se endureció al instante al ver cómo la tela empezaba a tensarse demasiado. Me acerqué en silencio y noté que ella no me había detectado aún mientras intentaba alcanzar un estante alto lo que provocó que la costura posterior se abriera de golpe dejando al descubierto su piel suave y redonda. La culpa me invadió pero el deseo prohibido fue más fuerte así que extendí la mano para tocar ese culo expuesto sintiendo cómo ella se tensaba al principio antes de gemir bajito. Le bajé los pantalones rotos hasta las rodillas y empecé a frotar mi polla contra su culo apretado metiéndola de una estocada en su coño mojado que chupaba cada centímetro con fuerza. Teasecombo se inclinó sobre el escritorio gimiendo mientras yo la follaba con movimientos profundos que hacían que sus nalgas rebotaran y la tela rasgada se rasgara aún más. Sentí su calor interno apretándome hasta las pelotas mientras aceleraba el ritmo y ella pedía más a pesar del riesgo de que alguien entrara. Mis manos sujetaban sus caderas con fuerza sintiendo cada contracción de su cuerpo hasta que finalmente exploté llenándola por dentro. ¿Crees que alguien más va a notar estos pantalones destrozados mañana?