Iris se masturba en una silla con VR y se vuelve loca
"¿Te gusta lo que ves, cariño?" susurra Iris mientras se quita la blusa despacio, dejando ver sus tetitas pequeñas con los pezones perforados. La rubia tatuada se sienta en la silla, cruzando las piernas para que veas cómo brilla su coño depilado, rosado y ya mojado. Te la tocas mientras ella se frota los muslos, gimiendo bajo la realidad virtual que la hace sentir como si alguien más la estuviera mirando. En más de 12 minutos, Iris se mete los dedos hasta el fondo, arqueando la espalda cuando el vibrador le roza el clítoris hinchado. Sientes cómo su respiración se acelera, cómo sus uñas se clavan en los muslos mientras se corre, pero ella sigue moviendo las caderas, provocándote con cada gemido ahogado. La muy puta sabe que estás al límite, que quieres arrancarle el tanga y empotrarla contra la pared, pero se queda ahí, retorciéndose en la silla mientras el orgasmo la recorre entera. "¿Te gusta así, verdad?" susurra de nuevo, mordiéndose el labio mientras el jugo le chorre...