Sage Eldritch meando en sus bragas grises de algodón en el baño
“¿Por qué me excita tanto esto?”, me pregunté mientras me bajaba las bragas grises de algodón, sintiendo el calor subir por mis muslos. Me senté en el inodoro y dejé que el chorro caliente llenara el encaje, mojando la tela hasta que se pegó a mi piel. Mis dedos se deslizaron por mis labios hinchados, jugando con el líquido que goteaba, mientras mi coño latía con cada gota que caía. El sonido del pis golpeando el agua me volvía loca, y mis gemidos se mezclaban con el eco del baño. Me sorprendió lo mucho que me excitaba sentirme tan sucia, tan libre, dejando que mi cuerpo tomara el control. Mis pezones se endurecieron bajo mi blusa, y mis muslos temblaron cuando el orgasmo me golpeó sin aviso, haciendo que mi cuerpo se arqueara hacia atrás. Cuando terminé, el charco en el suelo brillaba bajo la luz, y mis bragas empapadas yacían tiradas en el suelo, marcadas por mi placer.