Fernando Devil la reta a follarle el culo sin condón
La habitación estaba llena de un silencio cargado de tensión, solo roto por el sonido de los cuerpos moviéndose contra las sábanas sudadas. Ella, con ese culazo que exigía atención, se había puesto de rodillas sobre la cama, mostrando el agujero ya mojado y listo para recibir. Fernando Devil, con esa polla grande y gruesa que no necesitaba presentaciones, la miró con una sonrisa desafiante. '¿Crees que puedes aguantarme toda sin quejarte, perra?', le dijo antes de empujarla contra el colchón. Ella le respondió con un gemido profundo, arqueando la espalda para que él le clavara la verga hasta las pelotas. Cada embestida hacía que el culo carnoso se estremeciera, los muslos temblaban al ritmo de las nalgas siendo aporreadas sin piedad. Él agarraba sus caderas con fuerza, marcando los dedos en esa piel suave mientras el sonido de carne chocando llenaba el cuarto. 'No te corras todavía, cabrón', le gritó ella, retorciéndose cuando la polla gruesa rozaba ese punto que la hacía enloquecer. Fernando Devil solo gruñó, acelerando el ritmo hasta que el culo apretado no pudo contener más y su lefa caliente se derramó adentro. '¿Ves? Ni siquiera pudiste con mi polla', susurró él, todavía jadeando mientras su verga se aflojaba dentro de ella. 'La próxima vez te romperé aún más', le respondió ella, sonriendo con complicidad.