Agabyhot se deja llenar de leche por su amigo Gabunegao
La luz del amanecer entraba por la ventana mientras yo me despertaba con la polla dura como una roca, listo para darle a Agabyhot lo que tanto había estado provocando toda la semana. Esa zorra me había estado mandando fotos en tanga, rozándose contra mí en el sofá, susurrándome al oído que quería que la empotrara hasta que gritara. No aguanté más y la tiré sobre la cama, arrancándole el short de dormir para ver su coño mojado y rosado, ya listo para recibirme. Le metí los dedos primero, sintiendo cómo se retorcía y gemía, su cuerpo temblando bajo mis manos. No esperé ni un segundo más y le clavé mi verga de una estocada, sintiendo cómo su calor me envolvía entero. Agabyhot gritó, sus uñas clavándose en mi espalda mientras yo la embestía sin piedad, sus tetas rebotando con cada movimiento. Le agarré el pelo, tirando de su cabeza hacia atrás para que me mirara mientras la follaba, sus ojos vidriosos de placer. No paré hasta que sentí que su coño se apretaba alrededor de mi polla, su orgasmo llegando justo cuando yo me corrí dentro de ella, llenándola hasta que mi leche empezó a gotear entre sus piernas. La dejé temblando, su cuerpo convulsionando mientras yo me reía, sabiendo que había cumplido cada una de sus provocaciones.