Tess Thompson pierde el control de su coño con Joshua Lewis
Joshua Lewis sabía exactamente cómo hacerme perder la cabeza desde el primer momento en que me miró con esa sonrisa de dominación. Me ordenó que me arrodillara y chupara su polla dura como una buena puta sumisa, y yo no pude hacer otra cosa que obedecer, sintiendo cómo mi coño se mojaba más con cada gemido que escapaba de mi garganta. Me empotró contra la pared de una estocada, llenándome hasta que las caderas chocaron contra mi culo, y yo solo podía gritar mientras sus dedos apretaban mis tetas pequeñas. En más de 17 minutos de escena, me hizo correrme una y otra vez, controlando cada orgasmo como si fuera suyo, hasta que me dejó temblando y suplicando por más. Cuando me llenó el coño con su leche caliente, supe que la próxima vez sería aún peor: me hará gemir más fuerte, me hará rogar por su polla, y esta vez no habrá piedad.