Evie Christian devora polla negra para vengarse de su ex
Esa tarde, en el motel de las afueras, Evie Christian entró con esa mirada que ya conocía bien: de puta que quiere hacer sufrir. Se había enterado de que su ex aún andaba preguntando por ella, así que decidió que mi polla negra iba a ser su venganza personal. Empezó chupándome con esa boca flexible, tragando hasta las pelotas mientras la saliva le escapaba por las comisuras, ahogándose en su propio desesperado trago. Le metí los dedos en la garganta para que sintiera mi polla más adentro, viendo cómo sus ojos se llenaban de lágrimas mientras sus gemidos ahogados resonaban en el cuarto. Luego la puse de perrito y la embestí de una sola vez, sintiendo cómo su coño se abría hasta que me hundí hasta las caderas, las nalgas blancas temblando cada vez que la penetraba más fuerte. Le escupí entre las tetas naturales, deslizándome hasta el fondo mientras gritaba que su ex nunca la había culeado así, que ninguna polla le había abierto tanto el coño como la mía. La hizo venir tres veces antes de que le llenara la boca de leche, corriéndome sobre su cara sonrojada mientras jadeaba mi nombre entre sollozos. Con Mighty Dee dentro de ella, Evie aprendió que la venganza sabe a semen caliente y polla negra.