Orgía de San Valentín: tres culos para una verga dura como roca
El sonido de los cuerpos chocando contra la cama rebotaba en las paredes mientras yo susurraba por miedo a que mi marido entrara y descubriera a Jordan Starr hundiendo su polla gruesa hasta las pelotas en mi culo. Cada gemido lo ahogaba mordiendo la almohada, sintiendo cómo sus huevos golpeaban mi coxis al entrar de una estocada. Al lado, Adam Snow le estaba comiendo el culo a Canyon Cole, lamiendo su rosado con lengua golosa mientras el twink gemía 'más profundo, cabrón', con la cara enterrada en las sábanas. La idea de que en cualquier momento alguien pudiera escucharnos nos ponía más calientes: yo movía la cadera para que Jordan me diera más duro, sintiendo su verga palpitante dentro de mí. 'Vamos, puta, tómala toda', gruñía él mientras sus manos apretaban mis nalgas, dejando marcas rojas de sus dedos. El olor a sexo sudado y el sonido de piel contra piel llenaban la habitación, pero nos quedábamos quietos cada vez que creíamos oír pasos en el pasillo. Canyon se corrió primero, sacando la polla de la boca de Adam para dejar un chorro espeso en sus labios, justo cuando escuchamos la llave girar en la puerta. 'Mierda, es mi jefe', susurró Jordan, pero ya era tarde: su semen caliente me llenó el culo de un chorro largo, justo antes de que la puerta se abriera de golpe. La mancha de semen en mi muslo izquierdo brillaba bajo la luz del pasillo.