Sophia se quita el bikini y te desafía a resistirla
El sol quemaba sobre la arena cuando me recosté, sintiendo cómo el calor me encendía la piel. Sabía que alguien me observaba, pero no me importaba: quería que vieras cómo me retorcía bajo tus ojos, cómo mi coño se humedecía al imaginarte detrás de la cámara. Te voy a contar cómo fue: me desaté el bikini lentamente, dejando que mis tetitas pequeñas se balancearan con cada movimiento. ¿Te gustaría estar en su lugar? Porque yo sí quería que me tocaras, pero primero tenías que demostrar que podías aguantar. Me pasé la lengua por los labios mientras me arqueaba, mostrando el culo perfecto que tanto deseabas. Te reto a que no cierres los ojos cuando veas cómo mis dedos se hundían en mi concha mojada, cómo gemía sin pudor. No era suficiente para mí: quería que perdieras el control, que tu polla se pusiera dura como el acero. Me puse de rodillas, balanceándome para ti, desafiándote a que me empotraras contra la arena. Cuando sentí tu mano en mi espalda, supe que habías perdido la apuesta. No te contuve cuando me penetraste de una estocada, llenándome hasta que el placer me hizo gritar. ¿Crees que podrías haber aguantado más? Yo no lo creo, porque tu corrida me marcó como a una puta bien follada.