Sabrina Sabrok se deja empotrar el culo mientras Samara le chupa la polla
Estaba empalmado desde que Samara empezó a mandarme fotos con ese vestido rojo ajustado, rozándose contra mi cuerpo cada vez que pasaba. Sabía que lo hacía adrede, la muy puta, hasta que no aguanto más y la tiré sobre la cama. Sabrina Sabrok se arrodilló al instante, abriendo la boca para tragarse mi verga hasta las pelotas mientras Samara se ponía a cuatro patas, ofreciéndome su culo bien mojado. Le metí los dedos primero, escuchando cómo gemía cada vez que los movía en círculos, luego le escupí en el agujero y me enterré de una estocada. La muy zorra gritaba cada vez que le llegaba hasta el fondo, pero no paré, embistiendo con fuerza mientras Samara me miraba con los ojos vidriosos, chupándome los dedos que acababan de estar en su culo. Cuando ya no aguanté más, saqué la polla y le corrí en la cara a Sabrina, manchándole los labios y las tetas. Samara se quedó mirándonos, con la boca abierta y las mejillas rojas de excitación.