Rae Hart se toca el coño en medias negras sobre la alfombra
—'No aguanto más, necesito aliviarme'— susurró Rae Hart mientras se mordía el labio inferior, las medias negras ajustadas a sus muslos temblaban con cada roce de sus dedos. Llevaba días fantaseando con ese momento, cada vez que se cruzaban en el pasillo, él le lanzaba miradas que le quemaban la piel, pero nunca se atrevía a decir nada. La tensión entre ellos era insoportable, hasta que decidió romper el silencio con sus propias manos. Se recostó sobre la alfombra, las tetas grandes rebotando con cada movimiento, los pezones duros como piedras. Sus dedos se hundieron en su coño ya empapado, deslizándose entre los labios hinchados mientras gemía suavemente. Las medias negras brillaban bajo la luz tenue, marcando cada curva de sus piernas abiertas. Con la otra mano, pellizcó sus pezones, el dolor mezclándose con el placer mientras arqueaba la espalda. Sus caderas se movían al ritmo de sus dedos, cada penetración más profunda, más desesperada. El tatuaje en su cadera se tensaba con cada contracción de sus músculos, la piel sudorosa brillando bajo la luz. Finalmente, un gemido ahogado escapó de sus labios mientras se corría, los dedos temblorosos aún enterrados en su coño palpitante. Cuando terminó, una mancha húmeda quedó en la alfombra, prueba de su placer desbordado.