Natydelgado le da un final feliz a Max Cartel en el spa
El olor a aceite de coco y la música suave de fondo apenas disimulaban los gemidos ahogados que escapaban de la habitación privada. Natydelgado, con su pelo rubio oscuro suelto sobre los hombros y un vestido ajustado que marcaba cada curva de su culo redondo, había pasado toda la semana enviándole fotos a Max Cartel, rozándose contra él en el ascensor, susurrándole promesas al oído. Sabía que el tipo no aguantaría más, y cuando finalmente lo tuvo arrodillado frente a ella, con su polla dura palpitando, le ordenó que le chupara los labios mojados sin dejar de mirarla. Max obedeció, deslizando la lengua entre sus pliegues hinchados mientras ella se agarraba de su pelo, moviendo las caderas al ritmo de sus lamidas. El sonido de la saliva mezclándose con los jugos de su coño resonaba en el cuarto, y cuando Natydelgado sintió que las piernas le temblaban, se inclinó hacia adelante, empujando su culo perfecto contra la cara de Max, ahogándolo en su humedad. Él no podía respirar, pero tampoco quería soltarse, chupando con más fuerza hasta que ella gritó, corriéndose en su boca con un chorro espeso. Sin darle tiempo a recuperarse, Natydelgado se bajó el vestido, dejando al descubierto sus tetas naturales y su culo enorme, y se sentó sobre la polla de Max, empalándose de una sola estocada. El impacto hizo que ambos gimieran, y mientras ella rebotaba sobre él, el sonido de sus nalgas chocando llenaba el aire. Max le agarraba las caderas con fuerza, hundiendo los dedos en su carne suave mientras ella se movía, frotándose contra su pubis para estimular el clítoris. En más de 10 minutos de escena, Natydelgado no dejó de provocarlo, arqueando la espalda para que sus tetas rebotaran frente a su cara, mordiéndose el labio inferior cada vez que él le daba una palmada en el culo. Cuando Max ya no pudo aguantar más, la empujó contra la pared, levantándole una pierna y embistiéndola con fuerza, hasta que su polla explotó dentro de ella. Al terminar, Natydelgado se limpió los labios con el dedo y le dijo: '¿Ves? Sabía que no durarías ni un round.'