Milo Miles le parte el culo a Joey Michaels en un encuentro prohibido
El sonido de la puerta cerrándose con llave te va a poner los pelos de punta, porque saben que esto no debería estar pasando. Milo Miles, ese twink de piel suave y mirada traviesa, arrincona a Joey Michaels contra la pared, sus dedos ya explorando el cuerpo sudado de su amante prohibido. Joey gime cuando Milo le muerde el cuello, sus manos bajando hasta el culo apretado que tanto ha deseado. 'Esto está mal, pero no puedo parar', piensa Joey mientras Milo le baja los pantalones de un tirón, dejando al descubierto su pene duro y su agujero ya mojado de anticipación. Milo no pierde tiempo: se arrodilla y empieza a chupar con ganas, su lengua caliente recorriendo cada centímetro antes de meterla de golpe. Joey arquea la espalda, sus uñas clavándose en los hombros de Milo mientras este lo prepara sin piedad. Cuando Milo se levanta, su polla gruesa ya está lista, y de una estocada la hunde hasta hacerle tocar el cuello del útero. Joey grita, pero Milo no se detiene: embiste con fuerza, sus caderas chocando contra el culo de Joey en un ritmo frenético. El sonido de la piel golpeando la piel, los gemidos ahogados, el olor a sexo en el aire... Milo acelera, sus manos apretando las caderas de Joey mientras lo penetra una y otra vez. Joey ya no piensa en lo prohibido, solo en el placer que lo consume, en cómo Milo lo llena por completo, en cómo cada embestida lo acerca más al orgasmo. Milo gruñe cuando siente que está cerca, sus dedos apretando con más fuerza mientras se corre dentro de Joey, llenándolo por completo. Joey se deja caer contra la pared, su respiración agitada, su mente todavía luchando contra el deseo y la culpa. Sabía que esto estaba mal, pero ahora solo quiere más.