Luis Leite lo volvió loco oliendo sus bragas sudadas
Te juro que no fue casualidad... Desde que Breno Diaz llegó con esos jeans tan ajustados, moviendo el culo como si supiera que lo estaba mirando, supe que esto pasaría. El muy puto se pasaba el día mandándome fotos de su polla dura bajo el pantalón, rozándose contra mí cada vez que podía, y cuando por fin arrancó las bragas mojadas y me las tiró a la cara, perdí el control. El olor a sudor, a excitación, me volvió loco de inmediato. Sin pensarlo, le bajé los pantalones y le hundí la cara en el culo, lamiendo cada rincón mientras él gemía como una perra en celo. Luego, con la polla tan dura que dolía, lo empotré contra la pared, clavándosela entera de golpe hasta que sus nalgas chocaron contra mis caderas. Breno gritaba, pidiéndome más, y yo no podía parar, embistiendo con fuerza, sintiendo cómo su culo apretado me apretaba como un guante caliente. En más de 10 minutos, le llené el agujero sin piedad, corriéndome tan adentro que sentí que mi leche le llegaba hasta los huevos. Cuando terminó, el pobre Breno apenas podía caminar, el culo le ardía y la polla aún goteaba de lo bien que lo había hecho gemir.