Lipsthatgrip te desafía a una follada que no olvidarás
El sonido de la respiración agitada llena la habitación mientras te miras en el espejo, la polla ya dura antes de que siquiera te toque. Lipsthatgrip está ahí, sonriendo como si supiera exactamente lo que viene, y te lo dice: "¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a dar?" La apuesta está hecha, y ahora solo queda demostrar quién es el más puto de los dos. La agarras con fuerza, sintiendo cómo sus músculos se tensan bajo tus dedos, y sin esperar más, te la metes hasta las pelotas mientras él gime como un animal. Sus manos se clavan en tu espalda, marcando huellas rojas, y cada embestida lo hace temblar. "No te corras, cabrón", te susurra, pero ya no puedes controlarlo: el calor de su culo te aprieta justo en el punto que te vuelve loco, y sientes cómo se le llenan los dedos de tu leche cuando te corres dentro. "La próxima vez será peor", te dice, con esa sonrisa que promete una revancha. Y sabes que no podrás decir que no.