La profesora cachonda traiciona a su marido con el vecino
Imagínate que eres el vecino y ves a tu profesora de siempre, esa de culo perfecto y tetas naturales, mirándote con una sonrisa pícara cada vez que pasas por su casa. Un día, mientras cuida a su hijastro, te invita a tomar algo y te das cuenta de que lleva unas bragas de encaje negro que apenas cubren su coño mojado. Cuando te agacha para recoger algo, ves que no lleva nada debajo y tu polla se pone dura al instante. Ella nota tu mirada y, en vez de enojarse, te arrastra al baño y te susurra al oído: 'Quiero que me folles como nunca antes'. Te arrodillas y le chupas el coño hasta que gime tan fuerte que temes que la escuchen. Luego la empotras contra la pared, metiéndote su culo prieto de una estocada, sintiendo cómo sus paredes se ajustan a tu verga como un guante. Ella te clava las uñas en la espalda mientras te pide que le des más duro, más rápido, hasta que te corras dentro de su coño caliente. Justo cuando estás a punto de explotar, ella te sorprende diciéndote: 'No pares, quiero sentir tu leche caliente dentro de mí'