La pasión de cum star dominando a su sumisa con su polla enorme
El tipo no perdía tiempo, sus dedos gruesos ya estaban hundidos en el coño peludo de su chica, marcando el ritmo mientras ella gemía como una perra en celo. La humillación era clara: cada vez que intentaba moverse, él apretaba más fuerte, obligándola a quedarse quieta mientras sus uñas arañaban las sábanas. 'Pídemelo', le ordenó con voz ronca, y ella, sumisa, balbuceó entre jadeos que quería más, que necesitaba su polla dentro. Él se rio, disfrutando el poder, y solo cuando ella suplicó de rodillas le permitió chupársela, lamiendo cada gota de pre-cum con desesperación. La empotró contra la pared, clavándosela hasta que los muslos le temblaron, y cuando llegó el momento, la hizo arrodillarse otra vez para correrse en su cara, marcándola como suya. Al final, solo quedó el rastro blanco en su pelo enredado y el olor a sexo en el aire.