La novia de mi amigo me provoca con su culo enorme y me lo follo en la silla
—'¿Te gusta cómo me queda este vestido?'— le susurró Lula al oído de German mientras se ajustaba el escote y se sentaba a horcajadas sobre él, rozando su polla dura con el culo. La muy puta llevaba horas provocándolo, mandándole fotos de su coño depilado y restregándose contra él cada vez que el cornudo de su marido salía de casa. German no aguantó más y la empujó contra la mesa del comedor, arrancándole las bragas de un tirón. La cogió de las caderas y la empotró contra la silla, metiéndole la verga hasta que el culo de Lula se abrió como un melón maduro. Ella gemía como una perra en celo, mordiéndose los labios mientras él le daba por detrás, sintiendo cómo su coño apretado lo apretaba como un tornillo. La muy zorra se corrió tres veces, pero German no paró hasta que le llenó el culo de leche caliente, dejándola temblando. Cuando terminó, Lula solo podía pensar en lo bien que se sentía ser la puta de su mejor amigo mientras su marido seguía trabajando.