Monica se traga toda la polla en el frío
Monica estaba temblando de frío, pero su coño ardía de calor cuando se arrodilló frente a él en medio del parque. La brisa helada le erizaba los pezones mientras abría la boca y dejaba que la polla dura le rozara los labios. Con un gemido ahogado, se la metió hasta el fondo, sintiendo cómo le llenaba la garganta mientras él le agarraba el pelo con fuerza. Cada vez que la embestía, sus tetas rebotaban y su saliva chorreaba por su barbilla, pero no paraba de chupar, moviendo la cabeza más rápido mientras él gruñía de placer. El frío le ponía la piel de gallina, pero el calor de su boca lo hacía sudar. Cuando él le agarró la cara y le disparó toda la leche en la garganta, ella tragó hasta la última gota, sintiendo cómo le quemaba el estómago. Se levantó con los labios hinchados y el maquillaje corrido, pero con una sonrisa satisfecha. El aire helado le quemaba los pulmones, pero su coño seguía palpitando de deseo, lista para más.