I Myself Me se deja reventar el culo por una máquina
I Myself Me no aguantaba más las ganas de sentir algo enorme destrozándome el culo, así que cuando vi la máquina de follar en su taller, le lancé el reto: 'Si crees que puedes manejarla, hazme gritar como nunca'. Él aceptó el desafío con una sonrisa pícara, y en segundos ya tenía mi culo abierto de par en par, tragando ese monstruo de goma que no paraba de embestirme. Cada vez que la máquina retrocedía, yo gemía pidiendo más, sintiendo cómo mi agujero se estiraba hasta el límite, hasta que las caderas chocaban contra mi carne. El sonido de mi culo siendo reventado resonaba en toda la habitación, y cuando por fin me corrí, fue tan intenso que casi pierdo el conocimiento. Al final, él se rió y me dijo: 'La próxima vez, te ataré y no podrás moverte, veremos si aguantas más'.