Hermana rubia de culo perfecto se traga mi leche
La luz del atardecer entraba por la ventana mientras la piel blanca de tu hermana brillaba bajo los rayos dorados. Por días habíais cruzado miradas ardientes, roces 'accidentales' y susurros cargados de promesas, hasta que ya no aguantaste más. La agarras por la cintura y sientes cómo su respiración se acelera cuando te acerca a su boca, sus labios carnosos y húmedos envuelven tu polla hasta la base mientras sus ojos verdes te miran con complicidad. El sonido de su garganta tragando el primer chorro te vuelve loco, pero no te detienes: la sujetas del pelo rubio y embistes su boca con fuerza, sintiendo cómo sus tetas pequeñas rebotan con cada movimiento. Sus gemidos ahogados vibran contra tu verga mientras la leche caliente le llena la garganta, pero la obligas a tragar cada gota. Cuando por fin te corres en su boca, la miras fijamente mientras la leche blanca gotea de sus labios rosados, aún temblando de placer, hasta que tu polla dura como roca la hace gemir otra vez.