Demi Hawks y Kait se tragan el coño en un 69 arriesgado
El olor a sudor y perfume barato me volvía loco mientras las dos putitas se retorcían en mi cama, suspiros ahogados por si alguien las escuchaba. Kait, con su coño depilado brillando bajo la luz tenue, se montó sobre Demi y empezó a restregarse contra su cara mientras le clavaba los dedos hasta el fondo. Los gemidos de Demi eran tan fuertes que tuve que taparle la boca con mi mano, pero ella mordía mis dedos mientras su lengua no paraba de lamer el clítoris de Kait. El riesgo de que mi hermano entrara en cualquier momento solo las ponía más calientes, y cuando Kait se corrió, su jugo chorreó por la barbilla de Demi. Sin perder tiempo, me bajé los pantalones y le metí la polla a Kait por detrás mientras Demi seguía chupándole el coño, los tres sudando y jadeando en silencio. El sonido de la puerta del pasillo me hizo detenerme un segundo, pero Kait me apretó el culo con sus uñas para que no parara. Cuando por fin me corrí, mi leche se mezcló con el jugo de Kait en el coño de Demi, y su tanga rosa quedó tirado en el suelo, empapado y arrugado.