Danny Mancinni me dio su culo perfecto en perrito
Estoy enterrando mi polla en el culo prieto de Danny Mancinni, sintiendo cómo sus nalgas gordas rebotan contra mis muslos mientras la agarro de las caderas para clavársela hasta las pelotas. Ella no para de gemir, pidiéndome que le dé más duro, que la rompa entera, y yo no me hago rogar: le meto la verga como un animal, escuchando cómo su coño mojado chorreando por la fricción. La pongo de rodillas en el suelo, le ordeno que se agarre de los tobillos y le empotro el culo como si fuera mi puta propiedad, disfrutando cada vez que su cuerpo tiembla con un orgasmo. En más de 10 minutos de escena, la hago correrse tres veces, hasta que me pide permiso para chuparme la polla y tragarse mi leche. Al final, cuando me corro en su boca, ella me mira con los ojos llorosos y me dice: '¿Ahora sí me vas a dejar descansar, patrón?'