Chico trans se deja comer la polla y el culo en el gimnasio
El chico trans estaba sudando en las pesas cuando el musculoso se acercó con mirada de deseo, ya no aguantaba más ver ese culo perfecto moviéndose con cada repetición. Le agarró la polla dura por encima del pantalón deportivo y le susurró al oído que quería chupársela hasta que se corriera en su boca, el trans gimió al sentir los labios gruesos envolviendo su verga mientras le metía los dedos en el culo bien apretado. La saliva le chorreaba por la barbilla mientras lo mamaba con furia, el musculoso le dio la vuelta y le bajó los pantalones para empotrarlo contra la pared, su polla enorme le partía el culo mientras le mordía el cuello y le agarraba las nalgas para clavársela más profundo. El trans gritaba de placer cada vez que le metía los dedos en la boca para que los chupara, el musculoso le escupía en el culo y se lo follaba como un animal hasta que le llenó el ojete de leche caliente. El semen le goteaba por los muslos mientras el musculoso le lamía el cuello y le decía que era el mejor culo que había probado, el trans se derritió al sentir su lengua limpiándole el semen del culo mientras se besaban con pasión. El musculoso lo cargó en sus brazos y lo llevó a los vestidores para seguir follándoselo contra los casilleros, el trans le rogaba que no parara mientras le chupaba los pezones y le arañaba la espalda, el musculoso le agarró el pelo y le metió la polla hasta la garganta mientras le corría en la boca. El semen le escurría por la barbilla mientras el musculoso le limpiaba con los dedos y se los metía en el culo para abrirlo bien, el trans gemía de placer al sentir sus dedos gruesos moviéndose dentro de él mientras le chupaba los labios. El musculoso lo empotró contra la pared y le metió la polla hasta el fondo mientras le mordía los labios, el trans gritaba de placer cada vez que le metía los dedos en el culo y le chupaba los pezones, el musculoso le corrió en la cara y le dijo que era el mejor polvo que había tenido. El trans le lamió el semen de la polla mientras le acariciaba los abdominales, el musculoso le dijo que quería volver a follárselo en la ducha, el trans le sonrió y le dijo que sí mientras le chupaba los labios. El musculoso lo cargó en sus brazos y lo llevó a la ducha, el trans le rogaba que no parara mientras le chupaba los pezones y le arañaba la espalda, el musculoso le metió la polla hasta el fondo mientras le mordía los labios, el trans gritaba de placer cada vez que le metía los dedos en el culo y le chupaba los pezones, el musculoso le corrió en la cara y le dijo que era el mejor polvo que había tenido.