Asandra Dewy se entrega a la polla de Michael Fly
Me arrodillé frente a Michael Fly, sintiendo cómo su verga dura como roca se clavaba en mi garganta mientras mis labios se estiraban hasta el límite. Él me agarró del pelo, obligándome a tragar cada centímetro de su polla gruesa, y yo gemía ahogada, con las lágrimas corriendo por mis mejillas. Me ordenó que me quitara las medias y me abriera de piernas, y yo obedecí, sintiendo cómo sus dedos me abrían el coño mojado antes de que me empotrara contra el suelo. Cada embestida me hacía gritar, pero él solo reía, disfrutando de mi sumisión. Me hizo chuparle las pelotas mientras me follaba, y yo no podía evitar suplicarle que me dejara correrme, pero él solo me decía que me aguante, que mi placer era suyo. Cuando por fin me permitió explotar, lo hice con su polla enterrada hasta las pelotas, sintiendo cómo mi coño apretaba su verga mientras me corría en su cara. La próxima vez, pienso hacerle rogar a él.