Alex Vitor le da una lección de culo a Yris Star
La habitación olía a sudor y lencería fresca, con las luces tenues iluminando el cuerpo de Yris Star, que me miraba con esa sonrisa desafiante mientras se ajustaba las medias de red. Sabía que quería probarme, ver si mi polla podía con su culo apretado, así que me acerqué sin decir nada, agarrándole las caderas con fuerza. Le metí dos dedos de golpe, sintiendo cómo su agujero se contraía alrededor de mis nudillos mientras gemía fuerte, retándome a ir más lejos. No me hice rogar: me puse un condón rápido y le clavé la verga de una estocada, sintiendo cómo su culo me apretaba como un tornillo. Yris Star gritó, pero no de dolor, sino de placer, arqueando la espalda para que le entrara más hondo. Le di duro, embistiendo sin parar mientras ella se agarraba a las sábanas, sus muslos temblando bajo mis embates. Cuando le metí la lengua en la boca, la sentí derretirse, sus gemidos volviéndose más desesperados. Sabía que estaba a punto de correrse, así que le di la vuelta y le empotré el culo desde atrás, sintiendo cómo su agujero me chupaba la polla como una aspiradora. Cuando por fin me vine dentro de ella, Yris Star se quedó quieta, con la respiración agitada y una sonrisa de satisfacción, pensando que al final había ganado la apuesta.