Stanley Johnson usa vibrador en Lucianna en oficina
Stanley Johnson yo mismo llevaba semanas notando las miradas robadas de Lucianna Lucci cada vez que entraba a mi despacho para las consultas del préstamo. La tensión se volvía insoportable con ella usando medias ajustadas que marcaban sus piernas y esa coleta roja que invitaba a tirar de ella. Un día durante la reunión final activé el control remoto del juguete que vibraba dentro de su coño y la vi morderse los labios sin poder contener un gemido suave. Me acerqué por detrás mientras ella fingía revisar papeles y le metí dos dedos para sentir lo mojada que ya estaba su abertura. Lucianna se inclinó sobre el escritorio y yo saqué mi polla dura para frotarla contra su culo antes de empujar de golpe hasta las pelotas. Empecé a follarla con fuerza mientras ajustaba la intensidad del vibrador y ella gemía más alto con cada embestida que hacía sonar sus nalgas contra mis caderas. Cambié de ángulo para empotrarla de lado contra la silla y chupé sus pezones naturales que se endurecían bajo la blusa abierta. El ritmo subió cuando la giré para meterle toda la polla en el coño mientras tiraba de sus coletas y ella apretaba mis bolas con la mano. Sentí cómo su interior se contraía alrededor de mi verga al punto de correrme dentro de golpe sin control.