Pareja curiosa vino de visita y terminamos follando a sus esposas
La pareja llegó con ganas de cotillear, pero en cuanto cruzaron la puerta, las miradas lascivas y los roces 'accidentales' lo dijeron todo. Las dos putas tenían unos culos redondos y apretados que pedían a gritos ser embestidos, y sus coños ya estaban mojados antes de que empezáramos. Él no pudo resistirse a meterle la polla dura por detrás a la morena mientras su mujer gemía como una perra en celo, y yo me encargué de la rubia, clavándosela con fuerza hasta que su cara de ángel se retorcía de placer. Las embestidas eran brutales, los golpes de carne contra carne resonaban en toda la habitación, y las dos putas pedían más, más fuerte, más rápido. La morena se corrió primero, gritando como una loca mientras su coño apretaba mi verga, y luego fue el turno de la rubia, que se vino con la polla bien adentro, temblando como una hoja. Al final, las dos estaban sudadas, con los tangas rotos y los labios hinchados de tanto chupar y follar. Fue una noche salvaje que ninguna olvidará.