Actriz desesperada busca trío para conseguir el papel
La actriz llevaba meses soñando con ese papel protagónico y ahora, en el rodaje del piloto, no dudó en ofrecerse como una perra en celo para convencer al director. Le agarró la polla por encima del pantalón y le susurró al oído que haría lo que fuera necesario, incluso tragarse su verga hasta la garganta sin pestañear. El director, un tipo duro con fama de exigente, no pudo resistirse a tanto morbo y la empujó contra la pared del set mientras le arrancaba el vestido de un tirón. Ella gimió fuerte al sentir sus manos ásperas sobre sus tetas desnudas, que rebotaban cada vez que él la empotraba contra la madera. Entre gemidos y jadeos, el director le ordenó que se arrodillara y le chupara la polla como si fuera su postre favorito, con la garganta bien abierta y los ojos llorosos por el esfuerzo. Mientras tanto, su asistente no pudo aguantarse más y se acercó por detrás, le levantó la falda y le metió los dedos en el coño empapado sin avisar, haciendo que la actriz gritara de placer con la boca llena. Las embestidas se volvieron más brutales cuando el director la levantó en volandas y la empaló contra su escritorio, con las piernas enredadas en su cintura y los tacones clavándose en su culo. El sonido de carne contra carne resonaba en el estudio vacío mientras ella se corría sin control, empapando las sábanas del falso despacho, y el director no tardó en seguirla con un chorro caliente que le llenó hasta la garganta. La asistente, no contenta con mirar, se tiró sobre la mesa y le pidió a la actriz que le lamiera el coño peludo mientras el director le metía la polla hasta el fondo, dejándola sin aliento y con las piernas temblorosas. Al final, la actriz consiguió el papel, pero lo que realmente le importaba era el sabor de la corrida en su boca y el olor a sexo que impregnaba el set durante horas.