Padrastro pervertido se aprovecha de su hijastra en el auto
La pequeña morena de culo apretado y tetitas firmes no esperaba que su padrastro le ofreciera llevarla a la universidad esa mañana, pero cuando él le dijo que se sentara adelante, ella no imaginó lo que vendría después. Sus dedos ásperos empezaron a acariciar su muslo mientras manejaba, subiendo poco a poco hasta rozar su conchita mojada bajo las bragas. Ella gimió bajito, pero no lo detuvo, y cuando él estacionó en un lugar solitario, le arrancó las bragas con los dientes y le metió la lengua en el coño mientras le apretaba las nalgas. La nena se retorcía de placer, sintiendo cómo su polla dura le rozaba el culo mientras él le chupaba el clítoris con fuerza. Sin poder contenerse, él la levantó y la sentó sobre su verga, embistiéndola con fuerza mientras ella gritaba de gusto, su concha apretada tragándose cada centímetro de su polla. El auto temblaba con cada embestida, los vidrios empañados por el calor de sus cuerpos, hasta que él se corrió dentro de ella con un gruñido, llenándola de su leche caliente mientras ella se sacudía en un orgasmo intenso. La pequeña puta no podía creer lo que acababa de pasar, pero su coño seguía palpitando, pidiendo más.